¿De qué hablamos cuando hablamos de República y Democracia?

El concepto de República ha tomado nueva relevancia en el léxico político argentino en el último año, figurando en diversos discursos de políticos y en entrevistas que muchos de éstos han dado. Por otro lado, el concepto de Democracia es uno de los tópicos más importantes del pueblo argentino desde el fin de la dictadura más cruel y sangrienta que ha padecido el país. Pero, ¿qué significado les damos a cada uno de estos conceptos?

Texto: Guillermo Colella / Imagen: Archivo

Para poder comprenderlos, deberemos realizar un trabajo arqueológico de las fuentes y posteriores estudios para vislumbrar los ideales y principios políticos que han forjado las nociones de Régimen Democrático y Régimen Republicano, para finalmente ver cómo la combinación de ambos dan las bases al “Contrato Social” de nuestro país.

Comencemos por Democracia. Como han llamado la atención David Collier y Steven Levitsky, Robert A. Dahl y Giovanni Sartori, entre otros, el concepto de Democracia ha quedado diluido por la cantidad de regímenes que han sido denominados bajo esta palabra, los cuales no siempre tienen la mismas características. Para hablar de distintos tipos de Democracia, Collier y Levitsky utilizan dos criterios de carácter procedimental, es decir, atinentes al funcionamiento democrático del régimen. Uno es el de Instituciones, observando la autonomía de la sociedad civil respecto del aparato del estado. El otro es el de Liderazgo, ya sea de líderes, partidos políticos, sindicatos, etc., considerando el punto máximo de liderazgo democrático la construcción y consolidación de instituciones democráticas.

Para Dahl, que también se para desde una perspectiva procedimental, “el gobiernos democrático se caracteriza fundamentalmente por su continua aptitud para responder a las preferencias de sus ciudadanos, sin establecer diferencias políticas entre ellos”. Para que esas preferencias sean concretizadas, debe haber Debate y Participación. Así, para estos autores, los regímenes políticos serán más o menos democráticos dependiendo del mayor o menor grado de estos procedimientos. Pero, ¿cuáles son los principios o características que debe tener un Régimen Político para ser llamado Democrático? O más exactamente, ¿qué principios se consideran sine qua non en la actualidad para que un régimen político sea Considerado democrático?

Iniciando la arqueología del concepto, encontramos en Platón, en su libro “La República”, la siguiente frase: “La Democracia nace cuando los pobres, después de haber obtenido la victoria sobre los ricos, matan a unos, destierran a otros, y comparten con los que quedan el gobierno y los cargos públicos, distribución que por lo común suele echarse a la SUERTE en este sistema político”. La palabra clave aquí es “SUERTE”. Para los griegos, la Democracia se basaba en el principio de IGUALDAD POLITICA. Como los hombres libres eran políticamente iguales, el método de selección para participar en la Asamblea era un sorteo, pues al ser todos políticamente iguales no era necesario “elegir” a alguien “mejor”. Cierto es que para ciertos cargos sí se realizaba una elección, verbigracia, el cargo de ESTRATEGO; no obstante, lo que primaba era el principio de igualdad.

Este principio también se ve descripto por Aristóteles en su libro “Política”, cuando dice:

“La primera forma de democracia es la llamada así porque se basa principalmente en la IGUALDAD. En efecto, la ley de tal democracia entiende por igualdad que no tengan más ventajas ni los pobres ni los ricos, y que ni unos ni los otros sean los que ejercen la soberanía, sino que ambos grupos sean semejantes”. Otro Principio fundamental para que un régimen político pueda ser considerado democrático es el de LIBERTAD. Y no solo de movimiento a la manera Hobbesiana, sino también de expresión, de pensamiento. Platón realizaba la siguiente pregunta retorica en “La Política”: “¿No es el hombre libre en esta clase de ciudad, no se respira en la ciudad libertad de acción y de expresión, y no hay en ella licencia para que cada cual haga lo que quiera?”

Finalmente, el principio de Libertad lleva aparejada, para Platón, la consecuencia de que “cada cual puede elegir el género de vida que más le plazca…”, que se generen opiniones divergentes, creencias distintas, ideas contrapuestas, por lo tanto se hace necesario para que no se genere conflicto el Principio de Tolerancia.

Principio de Igualdad Política, Principio de Libertad, Principio de Tolerancia son cualidades que un régimen político debe poseer en la actualidad para ser considerado Democrático.

En cuanto al concepto de República, hoy en día esta en boga hablar de la importancia de las instituciones, el imperio de la ley y de la división de poderes (aunque para ser justos, este principio se encuentra plasmado también en el principio de división de poderes, y de pesos y contrapesos del presidencialismo). No obstante, se olvida de una tercera característica fundamental de este tipo de régimen político, LA CANALIZACION DEL CONFLICTO.

Continuando con la arqueología de los conceptos, Nicolás Maquiavelo en “Discursos sobre la primera década de Tito Livio” plantea que “Toda ciudad debe arbitrar vías por donde el pueblo pueda desfogar su ambición, sobre todas las ciudades que quieren valerse del pueblo en los asuntos importantes; de estas era la ciudad romana” (Pág. 42). En este sentido, los romanos buscaron canalizar el conflicto interno para evitar guerras civiles. La canalización del conflicto se vuelve imprescindible para que las distintas partes del pueblo puedan luchas por reivindicaciones de distinta índole sin poner en peligro la existencia misma del régimen político. Los romanos entendieron muy bien esto cuando la dieron representación a la plebe en el gobierno, escribe Maquiavelo: “Existía en aquella república los Cónsules y el Senadosolo le quedaba dar su parte al gobierno popular, y entonces, habiéndose vuelto insolente la nobleza romana… el pueblo se sublevo contra ella, de manera que, para no perderlo todo, se vio obligada a conceder su parte al pueblo, aunque el Senado y los Cónsules conservaron la suficiente autoridad como para mantener su posición en la república. Y así fueron creados los Tribunos de la Plebe, después de lo cual fue muy estable aquel Estado” (Pago. 39)

Retomando el análisis del Pacto Social del Pueblo Argentino, encontramos que este está basado en principios democráticos y republicanos – además de liberales-. Por otra parte, siguiendo a Hans Kelsen en “La teoría pura del derecho”, entendemos que este pacto político es el Poder Constituyente que da origen al Poder Constituido (todo el andamiaje jurídico de la Nación).

En tanto principios democráticos, el pacto social está basado en los principios de Libertad, Tolerancia e Igualdad Política. Libertad de circulación, de expresión, de pensamiento, de expresión, de asociación, en definitiva, de libertad en sentido amplio. Tolerancia hacia diferentes ideologías, creencias, religiones, etc. Igualdad Política en un doble sentido, por un lado, igualdad ante la ley, por otro, igualdad para ocupar cargos electivos.

Si consideramos las cualidades procedimentales que proponen David Collier, Steven Levitsky, y Robert A. Dahl, los principios anteriormente detallados quedan truncos si no van acompañados de prácticas democráticas; tales como construcción y consolidación de instituciones democráticas, las cuales deben gozar de autonomía por parte del Estado. Para ello, el debate público y la participación ciudadana no deben estar solamente permitidos sino también alentados.

En lo tocante a los principios republicanos, como mencionamos anteriormente, se toman los principios de imperio de la ley, división de poderes e importancia de instituciones. Sin embargo, no podemos obviar que el pacto social argentino toma también el principio de canalización del conflicto social, claro ejemplo de esto es el artículo 14 bis de nuestra Carta Magna, que institucionaliza el derecho a huelga.

Este principio de canalización del conflicto interno que se encuentra en el Pacto Social argentino no debe ser obviado, pues es el que le da vías institucionales de reclamo a las reivindicaciones de distintos sectores de la sociedad y a distintos actores sociales para salvaguardar la paz social y la estabilidad del régimen político.